EL LENGUAJE (,) ILUSTRADO

inrtervención + pieza sonora / Rubén Barroso

un proyecto comisariado por Charo Romero Donaire

Espacio Pasillo/Facultad de BBAA /Sevilla, c/ Laraña

del 10 al 29 de abril de 2015

 

       En una conversación con Rubén Barroso le propuse llevar a cabo un proyecto para un espacio concreto: las vitrinas y el espacio habitable del pasillo de la primera planta de la Facultad de Bellas Artes. Surgió pues un proyecto de conversaciones y sobre el lenguaje, de hablar y del hablar por hablar (...hablar o no hablar).
       Por lo que, no es de asombro que cuando planteamos la estructura del texto que acompaña la intervención + pieza sonora, ésta fuera la del diálogo. Un diálogo donde se habla de lo devenido y donde los afectos están presentes, pues los vínculos relacionales se crean con el lenguaje y, por consiguiente, el conocimiento (mutuo).

       Charo Romero

 

------------------------una conversación


Charo Romero Donaire Sólo brevemente, ¿esperaba usted algo?

Rubén Barroso   Pues no, la verdad es que todo ha sido una sorpresa.

Cuando digo todo me refiero a todo, a la vida y esas cosas.

Es mejor no esperar nunca nada y, también, que no se espere nada de ti. Así, la sorpresa, el desencanto o el aburrimiento se viven con mayor intensidad. Esto es difícil, pero a la vez es muy sencillo: se trata de intentar entonar aquellas músicas mentales que decía también Marchetti.

CRD ¿Qué vamos a encontrar en esta intervención?

RB   A priori, no mucho: un equipo de sonido, unas letras... poco más.
Lo imprescindible para que lo que quieres contar se pueda contar con cierta claridad. Lo demás ya estaba allí y cuando digo que ya estaba allí me refiero a que el resto de elementos que componen la pieza ya estaban allí: los alumnos, las vitrinas, la facultad... únicamente les he hecho hablar un poco a todos.

 

Pero han hablado esos elementos, yo sólo he hecho un par de preguntas.

CRD Para realizar la pieza sonora has dialogado en todo momento con diferentes grupos de alumnos de la Facultad de Bellas Artes. ¿Cómo son los vínculos relacionales con los alumnos? ¿Hablan o hay que hacerles hablar?

RB Bueno, hablar habla todo el mundo todo el tiempo y además todo el mundo tiene algo que decir; a poco que pinches a cualquiera siempre te dice algo, lo que sea.

Los alumnos en este caso han sido muy educados y me han atendido muy cordialmente.

CRD Establecer el diálogo entre y con los alumnos. Hacerles hablar, y hacerles hablar de arte. En este proyecto eres un mediador entre ellos, podríamos incluso afirmar que has utilizado estructuras comisariales para realizar la obra. ¿Qué extraes como mediador de los diálogos acontecidos?

RB Sí, es cierto eso de la estructura comisarial porque en cierta medida no puedo evitar comisariarme, es decir, estructurar mi lenguaje en base al proyecto que sea.

Y ahí entra en juego la mediación entre elementos: el mediador pone a hablar a los elementos, los que sean, y son estos finalmente los que hablan, inducidos por ti, claro, pero estos se expanden al igual que tú te expandes con ellos. Esa es la base del comisariado, creo, como de tantas otras cosas en la vida, y en la vida uno se comisaria muy a menudo.
Tú, como comisaria me has planteado algo nada tonto: “hacer algo en un sitio y sobre un sitio muy concreto”.

 

Los sitios son muy importantes porque no habla o se habla lo mismo en un espacio que en otro (aunque seas la misma persona). Me considero un mediador situacional, alguien que crea una situación y luego esta se desarrolla por donde se tenga que desarrollar, que eso nunca se sabe. Es la base igualmente de la performance: sabes que algo vas a hacer, pero prácticamente sabes poco más.

 

Si quisiera un objetivo claro no haría preguntas, iría directo a otra cosa, lo tendría ya hecho. Pero el juego es otro, volviendo al ¿esperaba usted algo?, porque básicamente aquí no esperaba nada pero me he encontrado con una situación que podría- mos calificar, siendo suaves, de dicotómica.


Sobre el diálogo (sobre la base del lenguaje) que se ha establecido con los alumnos me quedo con la sensación de que la parte preocupante de verdad no es la de los alumnos, sino la de los profesores. Y aquí lo que es palpable (por lo que cuentan los alumnos ¡ojo! y por lo que uno saca en conclusión) es que hay un fallo terrible no sólo en el sistema educativo (que por supuesto) sino también en la individualidad del profesorado, en su actitud. Esto es un punto de vista general, no co- nozco a todo el profesorado (sí a algunos que me parecen estupendos).


La principal falla es tal vez establecer que la educación artística tiene que ir a algún lado y esto es una falta total de incoherencia con el lenguaje del arte y con su realidad. No digamos ya con su realidad actual, algo que denota que se sigue obvian- do y dando la espalda a todo lo que ha ocurrido en el espectro artístico y sus derivaciones políticas, históricas, culturales... desde hace un siglo.


Para mí, la primera pregunta que deberían hacerse los profesores y la primera cuestión que deberían plantearles a los alumnos no es otra que ¿para que sirve un artista del siglo XXI?
Si alguien no se pregunta esto, está perdido y sólo los alumnos con más afán de curiosidad (la única herramienta posible de un artista es la curiosidad) lograrán llegar a ella, pero no por inducción, sino precisamente por curiosidad personal y actitud ante el arte.


Después de esto me planteo si el aprender a pintar o dibujar no es más de una escuela de artes y oficios que de una facultad de bellas artes donde lo primero sería observar al arte como idea de sí mismo.

Posteriormente, si la curiosidad de alguien le lleva a indagar más en las técnicas de lo que sea, una vez que haya pensado sobre el arte, pues me parece estupendo que exista esa posibilidad, pero sólo después del conocimiento. En realidad estaría hablando de que lo ideal sería una Facul- tad de Filosofía y Artes... la Ilustración ya nos enseñó mucho sobre ello y que te voy a decir de la Bauhaus, de la Black Mountain y de otras miles de experiencias que ya deberían estar más que asumidas e incluso superadas.
Pero son individualidades, respecto al profesorado, y es la enseñanza siempre la que crea “escuela”.
Y no es que no haya notado que aquí no hay “escuela”, pero esta no es precisamente muy actual. Con todo lo que conlleva de “marca de la casa” y con todas las reminiscencias del lugar en el que te sitúas (Sevilla) que esa es otra...


Es largo de hablar esto, ¿no? Porque las conclusiones son feroces...

CRD ¿Por qué EL LENGUAJE (,) ILUSTRADO?

RB   El lenguaje es la traducción física de la comunicación y el arte, si es algo, es eso, comunicación.

Dicho en plan sencillo, el arte se produce cuando alguien cree que tiene algo que contar -lo que sea- y busca los medios para ello.

Así de simple y, de nuevo, así de complicado, pues primero tienes que estar seguro de que por alguna razón tú tienes algo que contarle al mundo. Entonces comienzas a utilizar un lenguaje para contar, un mecanismo de narración y ahí es cuando el lenguaje comienza a ilustrarse.


Y ahí reside igualmente el doble sentido de la frase pues a la par que se ilustra (que toma forma), se “ilustra”, es decir, se va enriqueciendo de esos elementos que nos llevan a la cultura, el conocimiento y el pensamiento. También juega mucha im- portancia el título como obra de arte, y es que los títulos (la antesala de la narración), se convierten en ocasiones en evocadores de una narración propia, incluso independiente. Y el juego de nombrar a la Ilustración (como época, al Siglo de las Luces, preciosa palabra por cierto) también es claro, pues la Ilustración es el comienzo real, la base de todo lo que el arte es hoy, tanto por el nacimiento del pensamiento (la Estética) como por el espacio de exhibición y las formas de exhibir el lenguaje.


En realidad es un título comodín pues podría ponérselo a cualquier cosa que haga, algo que reconozco sucede con la mayoría de los títulos de mis piezas. Volvemos a lo de antes, porque cuando ya sabes que tienes algo que contar, siempre cuen- tas lo mismo, de una u otra forma, pero lo mismo. Lo divertido son las formas de ilustrar el pensamiento (de llevarlo a cabo) que te vas encontrando en cada ocasión. En ésta, he intentado ilustrar a una facultad.

CRD Escuchando la pieza sonora el espectador no solo oye sino que se encuentra en el lugar de la acción, está participando en todo momento en la obra. ¿Qué implicaciones puede tener este hecho? ¿Cuáles esperas? ¿Esperas alguna?

RB Se trata de un hecho performativo, sin duda, donde nada ocurre si no ocurre, aunque por el mismo hecho de ser ya está ocurriendo.
Es el eterno plantear de Allan Kaprow, el “what happens?”, el ¿qué pasa, qué está sucediendo?

Aquí la acción implica una esp(a)ecialidad muy concreta, se establece en la misma escena del crimen por así decirlo y los protagonistas son los mismos que transitan a diario por ese pasillo.


Eso es muy interesante porque ya de por sí funciona en todos los niveles. En realidad lo único que desearía (no espero nada), lo único que estaría bien es poder generar algo de charla (de lenguaje) sobre si sí, sobre si no o sobre lo que sea. Esperar no espero mucho, tal vez porque no es el tiempo de esperar mucho de nada. Sólo quizá que tus propios actos te permitan seguir financiando tus propios actos.

CRD En una entrevista que te realizó hace poco Jose Iglesias Ga-Arenal surgieron las siguientes cuestiones: ¿Hablar o no hablar?... ¿Hablar por hablar?

RB   Me quedé muy impactado el día, hace ya muchos años, que caí en la cuenta de que todo el mundo era como yo. 

Y esto sólo lo percibí cuando empecé a hablar ampliamente con los demás.

El hecho de establecer un código lingüístico, de comunicarte y aprender algo es tan vital que no te reconoces a ti mismo hasta que no lo verbalizas, de la forma que sea. Hablar por hablar, como decía Novalis, es la fórmula de la liberación y es muy necesaria esa liberación, sobre todo la liberación de la transcendencia.

A mí me encanta hablar de lo que sea (otra rémora tremenda es que hay que hablar a priori de algo supuestamente “muy interesante”) porque ya sé que lo que sea te llevará de por sí a algún sitio.

Si luego no te interesa, pues ya sabrás muchas cosas más. O seguirás sin saber nada y seguirás indagando.

CRD   Hablamos de lenguaje(s).

RB   Hablamos del acto de comunicar y eso es el lenguaje y el lenguaje hay que accionarlo, de la forma que sea. Yo hablo casi siempre para incitar a otros a que hablen. Luego está el lenguaje como categoría y ahí entramos en una especialización, en unos modos concretos de incitación a la comunicación. Eso ya serían métodos.

CRD El arte es un estado de encuentro. ¿Cómo se establecerán los próximos encuentros? ¿Cómo afectarán estos a la pieza?

RB   Decir que la pieza cambiará con cada ida y venida de quien sea por el pasillo es una perogrullada pero es así. Al ser mi intención la de la incitación al diálogo, esto realmente es el principio, luego la cosa se expande, porque la intención es esa. Sí me gustaría que el tiempo que esté puesta la intervención, al menos, exista un espacio de diálogo continuo, sea del modo que sea, a través de meriendas en el pasillo, a traves de Facebook... como sea.

CRD Las estructuras del espacio, y del espacio (co-)habitado, se encuentran en una construcción permanente... ¿Qué papel juega aquí la performance? Asimismo, recientemente me has dado una tarjeta en la que está escrito: EL LEN- GUAJE Y LA PERFORMANCE.

RB   Eso es otro título y volvemos a que los títulos son por sí mismos, evocadores. Es el misterio, como en las películas.
Todo es muy sencillo.

Yo encontré hace tiempo en la performance una forma de mirar el mundo llena de posibilidades a través de un compromiso y una actitud, y así actúo.

Otra cosa es que estoy convencido que hablar de “performance” como lo hago yo es hacerlo sobre unas bases muy concretas, a veces casi personales, que encuentran afinidad con las formas de otros artistas y de corrientes de pensamiento (y acción) que me son muy afines.

 

Otras actitudes “performativas” tienen poco que ver con mi discurso. De hecho siento más afinidad con el panadero de mi calle que con más de la mitad de lo que veo denominado como perfomance. Pero ese es también el discreto encanto de la performance...

CRD No puedo evitar acordarme del poema de Jesús Ge ‘UNA COSA (A José Luis Castillejo y su “Política”)’.

RB No hay más, es eso. Ahí no hay mucho que discutir. Sólo recomendar, para quien no los conozca, a Jesús Ge y a Castillejo, que nació, casualmente, aquí, en Sevilla.

CRD Finalmente, ¿por qué hablamos?, ¿de qué hablamos?

RB Hablar es una de las mejores maneras que conozco de perder el tiempo. Y en la vida lo único que hacemos es perder tiempo y este hay que perderlo de la forma más divertida posible (allá cada uno con lo que se divierta).


    ¿Esperaba usted algo? (Arpocrate seduto sul loto, Walter Marchetti, 1968)


Una conversación entre Rubén Barroso y Charo Romero Donaire

Sevilla, 7 de abril de 2015

 

 

 

 

 

 

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© Ruben Barroso Alvarez